¿Qué es la alimentación Keto y Low Carb? Diferencias, beneficios y cómo empezar

Seguramente escuchaste hablar de la alimentación keto y low carb. Quizás conocés a alguien que bajó de peso, mejoró sus análisis o comenzó a sentirse mejor al reducir los carbohidratos.

Pero ¿sabés realmente en qué consisten estas estrategias y qué diferencias existen entre ellas?

Lo primero que quiero que sepas es que no se trata simplemente de dejar de comer pan, pastas o azúcar, sino de aprender a elegir mejor los alimentos para cuidar tu salud metabólica.

¿Qué es la alimentación Low Carb?

Low Carb significa baja en carbohidratos.

Es una estrategia que consiste en reducir el consumo de azúcares, harinas, productos ultraprocesados y otros alimentos ricos en carbohidratos, priorizando alimentos naturales y nutritivos.

No existe una única cantidad de carbohidratos que defina este patrón. Algunas variantes utilizan entre 50 y 130 gramos diarios, mientras que otras se definen según el porcentaje de calorías provenientes de carbohidratos.

Puede incluir carnes, pescados, huevos, verduras, frutas enteras, frutos secos, semillas, aceite de oliva y, según el plan, porciones de legumbres y otros alimentos ricos en fibra.

Su principal ventaja es la flexibilidad: permite adaptar la cantidad de carbohidratos a las necesidades de cada persona.

¿Y qué es la alimentación Keto?

La alimentación cetogénica, conocida como Keto, es una forma más restrictiva de alimentación baja en carbohidratos.

Habitualmente se consumen entre 20 y 50 gramos de carbohidratos no provenientes de fibra por día, aunque la cantidad necesaria para alcanzar cetosis varía según la persona.

Al disminuir notablemente los carbohidratos, el organismo aumenta la producción de cuerpos cetónicos a partir de las grasas, que pueden utilizarse como fuente de energía.

Este proceso se denomina cetosis nutricional.

En keto se priorizan proteínas de calidad, verduras bajas en carbohidratos y grasas saludables. No significa comer grandes cantidades de manteca, panceta o queso.

Las grasas pueden provenir de alimentos como aceite de oliva, palta, aceitunas, pescados y frutos secos.

¿Qué beneficios pueden tener?

La evidencia científica muestra que estas estrategias pueden ser útiles para determinadas personas, especialmente cuando existe exceso de peso o alteraciones metabólicas.

Entre los beneficios posibles encontramos:

  • Descenso de peso y reducción de grasa corporal.
  • Mejor control de la glucemia en algunas personas con diabetes tipo 2.
  • Reducción de triglicéridos.
  • Mejoras en determinados indicadores de salud cardiometabólica.

La American Diabetes Association, en sus recomendaciones de 2026, reconoce que reducir carbohidratos puede mejorar el control glucémico en algunos adultos con diabetes.

Sin embargo, los resultados dependen de cada persona, y los beneficios a largo plazo no son necesariamente superiores a los de otras alimentaciones saludables.

¿Keto o Low Carb? ¿Cuál es mejor?

No existe una respuesta universal.

Algunas personas pueden beneficiarse de una alimentación cetogénica durante un período determinado. Otras consiguen excelentes resultados con una alimentación Low Carb mediterránea más flexible.

La elección debe considerar los objetivos, los antecedentes médicos, los análisis de laboratorio, los medicamentos y las preferencias personales.

Además, en determinadas personas una alimentación cetogénica puede aumentar el colesterol LDL, por lo que es importante evaluar la calidad de las grasas y el riesgo cardiovascular.

La keto estricta tampoco es apropiada para todos: requiere especial precaución en quienes toman ciertos medicamentos para la diabetes y no se recomienda en situaciones clínicas específicas.

¿Cómo empezar de manera saludable?

Mi recomendación es comenzar por cambios simples:

  1. Reducí las bebidas azucaradas, los dulces y las harinas refinadas.
  2. Incorporá proteínas de calidad en tus comidas.
  3. Aumentá la variedad de verduras bajas en almidón.
  4. Priorizá aceite de oliva, palta, pescado y otras fuentes de grasas insaturadas.
  5. Elegí una estrategia que puedas sostener y adaptá las cantidades a tus necesidades.

Mi mirada como médica

Después de acompañar a muchas personas en sus cambios de hábitos, hay algo que siempre destaco:

No necesitás hacer una alimentación cada vez más estricta para obtener mejores resultados.

Necesitás comprender cómo funciona tu cuerpo, elegir alimentos de calidad y construir hábitos que puedas mantener.

Porque el objetivo no es solamente bajar de peso: es mejorar tu salud metabólica, preservar tu masa muscular y sentirte mejor a largo plazo.

Keto inteligente, no más estricta.

Dra. Ana Halac — Keto Fácil con Ana

Si querés comenzar con una estrategia adaptada a tu salud y tus objetivos, podés conocer mis consultas médicas y programas de acompañamiento en www.ketofacil.com.ar.